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La extinción del Arte de la Partería y la importancia de la preservación de los conocimientos ancestrales.

Una de las profesiones más antiguas del mundo, la de partera, matrona, comadrona, o como una prefiera llamarse, se encuentra en peligro de extinción, no por la aparición de figuras con roles complementarios y a veces solapados, ni tampoco porque cada vez más mujeres recuperen su sabiduría interior y prefieran prescindir de estas personas, sino por una razón mucho más compleja que solamente se comprende realizando un profundo análisis de la situación.

La mujer partera original ha sido cruelmente maltratada, vapuleada, menospreciada, preseguida y hasta asesinada por la sociedad patriarcal. El hombre se ha visto amenazado ante esta mujer sabia y poderosa, con un amplio bagaje de conocimientos desconocidos y casi inalcanzables para la mayoría. A pesar de ello, estos conocimientos se han ido transmitiendo de generación en generación, hasta la época actual, en la que sigue existiendo esa “caza de brujas” de una manera más sutil pero igualmente grave., ya que ahora el sistema patriarcal cuenta con el apoyo de muchas mujeres que han sido engañadas y “programadas” para seguirlo.

Siempre nos han inculcado esa visión de la mujer partera como persona ignorante, analfabeta, inferior, engatusadora, etc, así que en el momento en que el hombre médico consiguió entrar en el terreno de la maternidad, “obligó” a las personas que quisieran ser parteras a pasar por una formación que transmite ese trato a las mujeres como personas enfermas a las que es necesario cuidar, la enfermería, con una breve formación en partería, pero un tipo muy distinto de partería que tendría como consecuencia el aberrante encarnizamiento contra las mujeres y sus bebés, manejándolos a su antojo, creando graves secuelas que dejarían una profunda huella de por vida, con esto demostrando que la verdadera autoridad la tiene el Doctor, el hombre, el macho.

El Doctor, el hombre, el macho dominante de esta sociedad patriarcal, ha conseguido realizar un lavado de cerebro masivo en millones de mujeres de todo el planeta, pero ahora ya puede retirarse y dejar su legado en manos de estas mujeres que actúan como cómplices perpetuando este maltrato, tortura, aberración contra sus hermanas mujeres, normalizándolo y transmitiéndolo a generaciones futuras. Actualmente, muchas mujeres alrededor del mundo siguen formándose como tecnomatronas, pasando por formaciones que INSULTAN Y FALTAN AL RESPETO a la sabiduría ancestral de la auténtica partera. La profesión de matrona actual es una visión totalmente distorsionada y falsa de lo que es la auténtica partería.

Las parteras tradicionales, las que poseen el auténtico conocimiento, son las PARTERAS, MATRONAS, COMADRONAS. A las que realmente debe diferenciarse es a las TECNOMATRONAS actuales, la mayor parte esclavas del sistema patriarcal, aunque se ha dado el caso de algunas que han sabido deshacerse de ese “lavado de cerebro” y han reaprendido, se han interesado por adquirir el auténtico conocimiento. Pero es extremadamente complicado poseer el verdadero conocimiento de la PARTERA, ese tesoro acumulado durante miles de años, actualmente en peligro de desaparecer.

Y así es como la profesión de partera se encuentra en serio peligro de extinción. Solamente unas pocas personas son conscientes de ello y luchan por preservar esa sabiduría que ha sobrevivido a base de mucho esfuerzo durante miles de años. Personas que por alguna razón se han dado cuenta de que existen las auténticas mujeres sabias y han acudido a ellas para convertirse en aprendices y absorber todos esos conocimientos para terminar siendo sus sucesoras.

La profesión de auténtica partera requiere de muchas lunas como aprendiz de partera, devorando día y noche manuales escritos por parteras sobre temas tan importantes como fisiología del parto y botánica, así como aprendiendo a utilizar la intuición, clave en esta profesión.

Están resurgiendo en diferentes países nuevas escuelas de partería con una filosofía muy distinta, más centradas en transmitir el auténtico conocimiento, dándole importancia a la fisiología del parto, la botánica, la magia del parto libre, los peligros del ego y algo muy importante, la intuición, entre otros muchos aspectos. Formaciones cuyo objetivo es conservar la sabiduría femenina ancestral, devolver a las mujeres lo que se nos ha robado.

Se trata de que todas las mujeres recuperen su sabiduría femenina innata, sintiéndose de nuevo las únicas responsables y dueñas de sus propios cuerpos. La partera está ahí si la mujer lo desea, a su servicio, acompañándola, guiándola, PROTEGIENDO EL ESPACIO SAGRADO DE PARTO-NACIMIENTO.

De eso se trata la auténtica partería.

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