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Los peligros de la inducción en el parto

Leyendo el número 107 de la revista Midwifery Today, me he fijado en un artículo muy interesante sobre la inducción en el parto escrito por Michel Odent, obstetra francés que introdujo el concepto de piscina de partos, se dedicó a atender partos en casa y a realizar numerosas investigaciones relacionadas con este tema.

En este artículo Michel Odent cita a Liliana Lammers, Doula londinense con muchos años de experiencia en el campo que dice que la manera más efectiva de reducir el número de bebés que son transferidos a las unidades de cuidados intensivos neonatales es neutralizar los efectos de la inducciomanía.

En la 61 reunión anual del Congreso de obstetras y ginecólogos americanos se ha informado de un movimiento nacional para la eliminación de la inducción innecesaria del parto si el embarazo es de menos de 39 semanas, así disminuiría el número de admisiones a la UCI neonatal.

Existen nuevos argumentos que sugieren que la inducción de la labor de parto debería estar prohibida. Algunas de las razones ya se conocen, como que las inducciones provocan que se realicen más cesáreas y también incrementan el riesgo de que se produzca una hemorragia posparto.

Debemos tener en cuenta que cualquiera que sea el primer paso en la inducción de la labor de parto (ruptura de membranas, amniotomía, amniotomía, Foley catéter, acupuntura, estimulación de pezones, aceite de castor, etc.), existe una alta probabilidad de tener que utilizar oxitocina sintética por largas horas. Normalmente, una labor de parto inducida resulta más dificultosa que una labor de parto que comienza espontáneamente.

La intervención médica más utilizada en los partos en la oxitocina sintética, sin embargo tiene serias y graves consecuencias que deben ser tenidas en cuenta.

Un estudio realizado en el Hospital Universitario de Málaga ( España)(2012) demuestra que la oxitocina sintética tiene un significativo efecto negativo en la calidad y duración de la lactancia materna.

Los efectos de la oxitocina sintética en la lactancia dan lugar a varias interpretacionesrelacionadas, basadas en el hecho de que durante un contínuo goteo intravenoso, la concentración de oxitocina en la sangre materna es enorme comparado con la concentración de oxitocina durante un parto no medicado.

Primera interpretación. Altas concentraciones de oxitocina hacen que se desensibilicen los receptores de los senos, debilitando el reflejo de eyección de la leche, así como también se desensibilizan los receptores del útero.

Segunda interpretación. La oxitocina sintética altera el sistema de oxitocina materno natural mediante un mecanismo de feedback que tiende a debilitar la respuesta maternal hormonal a la succión, disminuyendo los niveles de oxitocina de los que depende.

Tercera interpretación. La oxitocina sintética puede alcanzar al feto a través de la placenta.También puede alcanzar el hígado y el crebro del bebé sin ningún tipo de barrera o impedimento.

Como la capa protectora del cerebro es aún inmadura, es probable que el cerebro en desarrollo se exponga a grandes cantidades de oxitocina. Como consecuencia, el comportamiento alterado en los bebés puede producir las dificultades que tienen a la hora de lactar.

Los investigadores en Málaga también detectaron las consecuencias de la oxitocina sintética en el desarrollo psicomotor de los niños. Los reflejos primitivos en el recién nacido son también suprimidos y tampoco muestran signos de querer amamantar.

Durante el parto, si se utiliza oxitocina sintética, grandes cantidades de la misma alcanzan el cerebro del feto en una fase crítica de su desarrollo.

Un estudio(2010) chino examinó la asociación entre el tipo de parto y problemas psicopatológicos en la infancia. Se estudiaron 3 grupos de niños:

– grupo 1: nacieron vía vaginal sin fórceps ni ventosa.

– grupo 2: nacieron vía vaginal mediante fórceps o ventosa.

– grupo 3: nacieron vía cesárea por petición de la madre.

La probabilidad de sufrir problemas psicopatológicos fue menor entre los niños nacidos mediante cesárea (grupo 3), que fueron los que no estuvieron expuestos a la oxitocina sintética.

El riesgo más alto lo tuvo el grupo de niños que nacieron por vía vaginal mediante fórceps o ventosa (grupo 2), que fueron los que se expusieron a dosis más altas de oxitocina sintética.

Los nuevos estudios dan un toque de atención para que se utilice de forma cuidadosa la oxitocina sintética. Un primer paso para ésto sería evitar la inducción del parto.

Actualmente y a lo largo del mundo existe una tendencia rutinaria a inducir el parto como consecuencia de la industrialización del nacimiento.

En el sistema de salud moderno, a las mujeres embarazadas se les da una fecha de parto advirtiéndoles que si sus bebés no nacen en una determinada fecha, se les inducirá el parto. El resultado es predecible, más de la mitad de los partos en hospitales son artificialmente inducidos.

REFERENCIAS:

Midwifery Today. Induction. Autumn 2013, Issue 107. Should we Ban Labor Induction? By Michel Odent. Page 22-23.

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